¿Porqué causas fracasa un niño en la escuela primaria?

No existe una sola respuesta a la pregunta de por que fracasa el niño en la escuela primaria actual, ya que las razones causales del proceso escolar son múltiples, y los factores de confrontación nos revelan que todos, quien más quien menos, somos actores y autores del hecho.

Lo que subyace a esta situación se puede argumentar desde las regularidades, donde una de las constantes son los porcentajes de niños o niñas que no logran responder satisfactoriamente a las exigencias de las programaciones curriculares vigentes.

Las preguntas son: ¿no seria posible intentar una mayor flexibilidad con los logros?, ¿No seria posible intentar obtener beneficios de la diferencia y de la dificultad?, ¿No seria posible respetar los tiempos individuales con respecto al desarrollo y la maduración?, ¿No seria posible que nos pongamos a repensar las dificultades del aprendizaje para poder construir un modelo que coincida con las necesidades actuales?

Si los responsables, políticos, docentes, padres, nos detenemos a pensar qué queremos legarles a estos niños o niñas, además de la intensa angustia que les genera este sistema. ¿Será posible hacer modificaciones y producir otras estructuras?

Se impone aquí y ahora, crear un nuevo modelo acorde con el vertiginoso cambio que nos ha tocado vivir. De no hacerlo no podremos dejar de sentir y padecer el desfasaje que se produce entre la tecnología p sus adelantos v las actuales modalidades c3e enseñanza-aprendizaje heredadas antaño, y que no gozan del consenso popular, ¿o sí?

En el desempeño de la actividad profesional, tanto en el ámbito docente como en el clínico, se puede observar, no sin preocupación, la falta de un modelo pedagógico, la carencia casi absoluta de los reconocimientos de las notas constitutivas de la persona, lo que trae aparejado, por lógica, un desconocimiento de las libertades individuales, tanto del niño niña por parte de padres y docentes, como para con ellos desde la institución escuela.

Personalmente pienso que se puede soñar con el cambio y me parece atractivo imaginar una sociedad donde lo que uno es y lo que hace, a pesar de que sea diferente y con dificultades, también sea reconocido como válido.

Psp. Silvia S. Bárbara - © 1994 Publicado La Capital 05/1994


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