Abordaje terapéutico del
fracaso escolar
Al determinar las causas del problema de aprendizaje, el que es definido
como fracaso escolar, no se tiene en cuenta en primer lugar lo expresado por el propio
damnificado y mucho menos se analiza la modalidad con que su inteligencia trata al objeto,
lo reconoce, lo conecta con su experiencia y si lo utiliza adecuadamente o no.
La atención debe fijarse en discriminar cómo los reconocimientos
cognitivos posibilitan la organización del saber, permitiéndole apropiarse de los
conocimientos y del aprender que los supone, que no van a ser iguales a los de ningún
otro, sino, por el contrario, absolutamente singulares.
La intersección psicopedagógica no se dirige al síntoma, sino a poder
movilizar la modalidad del aprendizaje. De ser posible la movilización intenta
relativizar los factores que constituyen el síntoma.
Las modalidades de aprendizaje están necesariamente ligadas a la
estructura de la personalidad, desarrolladas a partir de las más tempranas experiencias.
El trabajo se hace realidad a través de juegos, los que le son
presentados gradualmente y cuya armonía y ordenamiento surge de la estructura de
pensamiento del sujeto educado, el que juega aprendiendo y también aprende jugando.
Se promueve el juego espontáneo, el que es en esencia diferente,
dándole curso a la imaginación y a la posibilidad de recrear la realidad. porque quien
sabe, lo que realmente le está impidiendo aprender es el mismo paciente (aunque no pueda
explicitarlo como conocimiento).
Al explicar el modo de abordaje terapéutico no pretendo desvalorizar
otros igualmente plausibles, solamente intento describir la perspectiva desde la cual me
inscribo.
Psp. Silvia Susana Bárbara - © 1998
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