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Primer Encuentro
Interdisciplinario en el ámbito de la discapacidad

Organizado por el
Centro de Pedagogía y Terapéutica de la Diversidad, y auspiciado por la Fundación
Robles y Robles, con sede en nuestra ciudad de Rosario, se celebró el Primer Encuentro
Interdisciplinario en el ámbito de la discapacidad.
En el mismo convergieron profesionales de la salud, docentes, maestras especializadas,
alumnos avanzados, y otros oyentes, cuyos principales objetivos eran la preocupación por
la calidad de vida y educación de niños discapacitados.
El evento, denominado Nuevos Paradigmas en Discapacidad. Experiencias de
Integración Escolar. Trabajos sobre casos, tuvo su inicio en esta ciudad de
Rosario, el día 5 de octubre de 2004, en el auditorio del Nuevo Banco Bisel.
No hay "niños y niñas perfectos", tampoco hay padres, maestros ni terapeutas
perfectos, pero si todos logramos no exigirnos perfección y trabajamos la diferencia como
ventaja y no como impedimento, será el aprendizaje más placentero y enriquecedor para
todos y muchas de las dificultades que en un momento parecieron insalvables habrán sido
solucionadas.
Los temas abarcados en la primera parte de este Encuentro
Interdisciplinar fueron:
Primera exposición:Una visión general del trabajo
profesional en el Área de Discapacidad. Ponente Lic. Osvaldo Mazzucchelli , Psicólogo social,
quien trabaja en el Área de Discapacidad del Programa Federal de Salud (PROFE). En esta
conferencia se abordaron varios aspectos de interés. Como conclusión señaló la
necesidad de la empatía, un reclamo ineludible puesto de manifiesto por el propio
discapacitado y su entorno. (1) En el siguiente enlace pueden acceder a
su exposición.
Segunda
exposición: Los modelos de rehabilitación y habilitación en discapacidad. Ponente:
Ps.
Jorge Ceballos , miembro del Equipo del Centro
de Pedagogía y Terapéutica de la Diversidad.
Su desarrollo comenzó con una exposición clarificadora
acerca del concepto discapacidad y la diferencia entre discapacidad y
déficit. Para ello reflexionó en torno de las concepciones de la inteligencia, como
capacidad interior y en el afuera. Se llama déficit a la
limitación o privación de alguna facultad o función derivada de una patología de
origen orgánico ó psicológico. El término discapacidad, en cambio, es un concepto más
dinámico y se relaciona con las condiciones del medio familiar, escolar y social en que
se desenvuelve la persona y que pueden ser modificadas a fin de tornarlas favorables.
La acción educativa no se centra en el déficit sino en
reducir la discapacidad mediante acciones que favorezcan la adaptación del sujeto a su
entorno.
Actualmente en los tratamientos de las personas con
discapacidad se manifiesta necesario la puesta en práctica de procedimientos de
rehabilitación y de habilitación, dirigidos tanto a la persona con discapacidad como al
entorno que la rodea. El enfoque habilitador configura una nueva manera de analizar la
realidad de la persona con dificultades, tomando como unidad de análisis a la persona y
el medio donde se encuentra. Estos enfoques pretenden reducir la diferencia entre la
exigencia del entorno social y el nivel de competencia que tiene la persona para conseguir
realizar una actividad.
Es decir que el grado de discapacidad, el no ser capaz de realizar una acción, no depende
únicamente de las características físicas de la persona, sino también de las
características del contexto en que se encuentra.
El abordaje interdisciplinario. En el paradigma de la complejidad, actual, el objeto de
nuestra intervención es construido interdisciplinariamente. Es necesario el trabajo
conjunto: primero entre los profesionales de la propia institución, con los padres ,
otros profesionales e instituciones. Los problemas no son disciplinados, ponen en juego
multiplicidad de facetas, y ninguna disciplina por sí misma puede dar cuenta de la
totalidad del campo. Hay un cambio en la
unidad de análisis.
Al finalizar su ponencia, se dio paso a las preguntas que el auditorio les quiso formular a
los dos ponentes anteriores. En las respuestas se abordaron todas sus inquietudes,
generándose un ambiente sumamente cordial. Al finalizar las mismas se dio paso a la
segunda parte de este Primer Encuentro.
Los aprendizajes de los niños con necesidades educativas
especiales requieren actualmente aumentar y diversificar las ofertas terapéuticas y
educativas; una de ellas es la integración en la escolaridad común como también en la
vida laboral y social.
Sobre este tema disertó la Coordinadora
Pedagógica del Centro de Pedagogía y Terapéutica de la Diversidad; Psicopedagoga y
Profesora de Psicopedagogía, Ana María Mantoani.
Algunas de las ideas que desarrolló fueron las
siguientes:
Las necesidades educativas especiales van desde las
más leves y transitorias a las más graves y permanentes. Las primeras pueden ser
experimentadas por cualquier sujeto en algún momento de su historia escolar; las
permanentes se derivan de patologías orgánicas, funcionales y / o psicológicas
La integración o la segregación, es decir la inclusión
o exclusión, no dependen sólo de la probabilidad de que una persona afectada concurra a
una u otra modalidad institucional (Escuela Especial, Escuela Común)...
Los docentes en una escuela integradora han de
posibilitar, mediante sus prácticas pedagógicas, los procesos de enseñanza para que a
partir de situaciones de aprendizaje, los alumnos puedan reconstruir los conocimientos
asimilados en la vida cotidiana
La integración de personas con NEE en la escolaridad
común transforma al aula en un espacio de conocimientos compartidos, donde los contenidos
curriculares son reinterpretados para que el alumno pueda incorporarlos a su esquema de
pensamiento y a su propia experiencia...
Esencialmente la integración escolar es la
incorporación de sujetos a grupos humanos, con toda la dinámica interactiva de que esto
implica
se trata de la interrelación entre personas en contextos reales, en un
aquí y ahora, que requieren actuaciones diferenciadas y donde es fundamental considerar a
todos aquellos que en distinta medida están involucrados en el proceso
El CPyTD ha integrado niños y jóvenes en instituciones
oficiales y privadas de Nivel Inicial, EGB 1 y 2; EGB-3; Ex Escuelas Medias, Nivel
Polimodal; E.E.M.P.A.S. y Universidad Tecnológica Nacional, es decir, todos los niveles
de educación formal
Las estrategias de acción para el abordaje de los
tratamientos, sostenimiento escolar y / o integraciones son: Terapias individuales
(según necesidades); talleres; atención en pequeños grupos; atención
interdisciplinaria y coordinación de acciones; seguimiento con monitoreos; evaluación
mensual del proceso; reuniones de padres; talleres con docentes de los pacientes;
reuniones de profesionales. Desde la Coordinación Pedagógica, cruzando las variables
intervinientes en los procesos de aprendizaje, se elaboran informes individuales
pormenorizados y se brindan las orientaciones pedagógicas al grupo de profesionales que
intervienen, ya sea en los tratamientos o en el sostenimiento escolar
En el Centro las actividades se llevan a cabo mediante un
trabajo interdisciplinario. Cinco áreas específicas son pilares para fundamentar el
accionar: Admisión, Trabajo Social, Clínica, Psicomotriz, Pedagógica.
La integración escolar requiere del Equipo Integrador la
evaluación y seguimiento permanente del proceso
Desde el Área Psicomédica se aborda el accionar de
ingreso al recabar información para la elaboración de la Historia Clínica; el
seguimiento del paciente en el proceso terapéutico y el acompañamiento de la familia.
Todos estos son aspectos relevantes para el trabajo interdisciplinario. Al respecto se
refirió la Dra. Alejandra Calegaris, Psiquiatra
Infanto-juvenil. Ella compartió su propia experiencia acerca del marco y quehacer
interdisciplinario durante estos últimos años en el CP.
Algunos de los aspectos desarrollados por ella fueron: la
necesidad de un diagnóstico certero de los niños que permita diseñar estrategias; el
efectivo compromiso con el tratamiento por parte de la familia; el contacto personalizado
con profesionales externos e instituciones que participan en la problemática de los
pacientes; lo importante de confeccionar una historia clínica como primera aproximación;
el trabajo terapéutico con los padres y la orientación familiar; la observación de
talleres; la coordinación de reuniones de intercambio entre los profesionales del CP; el
intercambio con profesionales externos e instituciones; el diagnóstico preciso y el
tratamiento oportuno; el refrendar o replantear diagnósticos y reformular terapéuticas a
partir de el aporte interdisciplinar.
Antes de concluir, nos dejó una reflexión acerca de la
plasticidad de los niños, su crecimiento y desarrollo, su apuesta por la vida
y
cómo con el afecto y apoyo de su familia, conjuntamente con el accionar terapéutico
oportuno, permiten la buena evolución y la consecuente variación de los diagnósticos de
inicio. Se refería a pacientes que padecen enfermedades orgánicas evolutivas que si bien
no variaran en su diagnóstico orgánico, logran efectivamente mejorar su calidad de vida
a pesar de su patología de base.
Cerró su aporte con una reflexión en torno a los
actuales certificados de discapacidad, y cómo con su renovación cada 5 años dan la
oportunidad de que aquellos diagnósticos que marcaban a un sujeto de por vida puedan ir
registrando las variaciones y progresos permitiendo también el registrar la
rehabilitación del paciente si así sucediera.
Por último se
dio paso a la presentación de experiencias de integración, las cuáles estuvieron a
cargo de la Psicóloga
María Cecilia
Flores y la Licenciada en Psicopedagogía Marina Biscotti.
Los casos que desarrollaron fueron de integración
escolar, los cuáles se organizaron con planes de adaptaciones curriculares acordados por
todos los integrantes de la institución escolar y el Equipo del Centro de Pedagogía y
Terapéutica de la Diversidad.
Al comenzar su exposición aclararon algunos conceptos.
El diseño curricular jurisdiccional del gobierno de la Provincia de Santa Fe define las
adaptaciones curriculares, como variaciones que los docentes pueden realizar, para
que los alumnos con NEE puedan acceder al currículo común, entre los cuales
nosotros incluimos a los niños con trastornos del aprendizaje. Las adaptaciones pueden
ser: de acceso, donde se modifican espacios, recursos, y equipamientos para posibilitar el
aprendizaje de los contenidos; y/o curriculares específicas, que modifican la currícula
común para responder a las variables subjetivas. Es el terapeuta o el equipo terapéutico
quien elabora junto al docente las estrategias metodológicas para ese niño en
particular. Responder a las variables subjetivas significa que pensamos a cada niño como
único, particular y diferente, más allá
del diagnóstico. Cada sujeto tiene su propio estilo de aprender y sobre ese eje centramos
nuestro abordaje. Apuntamos a que el niño pueda decir yo estoy aprendiendo,
siendo constructor de sus conocimientos y saberes. Si una niña o niño aprende a caminar,
no es porque tenga piernas, sino porque sus padres desean que camine y los consideran
capaces de caminar
Aun sabiendo que cuando nuestros hijos caminen solos podrán
hasta escaparse e ir hacia donde no podrán ser controlados, [a pesar de ello] continuamos
deseando que aprendan
Luego de exponer este marco conceptual, presentaron
tres historias, la de tres niños, a cada uno dentro de una historia y a modo
de recorte clínico. Dada las características propias de este tipo de exposición, aquí
no podemos ofrecer una síntesis de las mismas.
El cierre de este Primer Encuentro Interdisciplinario,
estuvo a cargo de la Psicopedagoga y Profesora en Psicopedagogía Silvia Barbará , Directora del CPyTD. Su
exposición comenzó con una síntesis de toda la historia del Centro de Pedagogía,
destacando los objetivos y comentando los logros y las dificultades. Luego compartió su
reflexión y sentir tras todo ese camino realizado, alentando al auditorio a seguir el
camino de la educación interdisciplinaria y a asumir los nuevos paradigmas.
(1)
Exposición de Osvaldo Mazzucchelli
Osvaldo A. Mazzucchelli, soy Analista-Programador y
Psicólogo Social desde el año 1998, y desde hace casi cinco años trabajo en el Área
Discapacidad del Programa Federal de Salud (PROFE), que depende del Ministerio de Salud y
Ambiente de la Nación. El Profe otorga cobertura
medico asistencial a los beneficiarios de Pensiones
no Contributivas que se tramitan ante la Comisión Nacional de Pensiones no
Contributivas, que depende del Ministerio de Desarrollo Social.
El Programa se ejecuta a través de las denominadas
Unidades de Gestión Provincial (UGP), que normalmente dependen del Ministerio ó
Secretaria de Salud de cada provincia. A través de ellas se otorgan las prestaciones
médicas en los distintos niveles, provisión de medicamentos, prótesis, ortesis ,
pañales y también las prestaciones de geriatría y rehabilitación. En el ámbito de la
Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires, las prestaciones se cubren a
través de las gerenciadoras Agrupación de Salud Integral (ASI) y Unidades de Gestión
(UGL) respectivamente.
En estos momentos se está trabajando fuertemente desde
la Comisión Nacional de Pensiones a los efectos de poder dar respuesta a la gran cantidad
de trámites que históricamente estaban parados por falta de presupuesto.
El Profe tiene aproximadamente 310.000 afiliados en todo
el país, de los cuales el Area Discapacidad gestiona directamente casi 1.500 prestaciones
e indirectamente otras 4.200 cuya cobertura se
brinda a través del PAMI, que son las conocidas como PAMI-PNC, y que son aquellas cuyos
beneficiarios se afiliaron al mismo antes de la creación del Profe en 1996.
Las
prestaciones de las que hablamos son las contempladas en el Marco Básico y en las que se
encuentran entre otras Est. Temprana, Escolaridad en los distintos niveles, Centro de Día
y Centro Educativo Terapéutico, Hogares sumados a estas modalidades, Pequeños Hogares,
etc. Estas prestaciones son brindadas por distintas instituciones, que para acreditar como
tales, deben cumplir con la normativa del Registro Nacional y luego de la Superintendencia
de Servicios de Salud. Como Uds. pueden deducir la variedad en las patologías de base a
tratar es muy grande, existen instituciones para atender beneficiarios con patologías
mentales, otras motoras, sensoriales, viscerales y por supuesto, multidiscapacidades.
El
perfil del beneficiario Profe es esencialmente el viejo, el pobre, el
enfermo y el marginado, a veces todo esto combinado. Comenzamos a recibir en
los últimos tiempos casos también con un componente social complejo que pone, de alguna forma, en evidencia algunas falencias entre la oferta institucional y demanda. Tenemos algunos casos de enfermos
mentales leves, de los cuales hay pocas instituciones que pueden trabajar con ellos,
generalmente son chicos con períodos en calle, saben el valor del dinero, saben viajar,
han tenido experiencias con drogas, son muy activos sexualmente y a los cuales, por ahora,
parecería que desde las instituciones de las que tratamos, no habría cabida para ellos.
Algo parecido pasa con algunos otros beneficiarios con patologías más complejas y que
aparecen más cerca de lo psiquiátrico que de la discapacidad, para éstos también aparecen algunas dificultades de inserción ya que
al descompensarse se los deriva al área psiquiátrica, una vez compensados vuelven a
discapacidad y así sucesivamente deambulando entre unas y otras.
Cuando la Fundación Robles y Robles y el Centro de
Pedagogía y Terapéutica de la Diversidad me convocaron a participar de esta Jornada, a
la que concurro no en representación del Programa Federal pero sí como profesional,
pensé en la visión nacional que tenemos los
que allí trabajamos. Percibimos la concentración que se da en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires y en algunas
ciudades del Interior, en algunos existen sobreoferta de algunas modalidades y en otros
una falta total de la misma; nos damos cuenta que habría
un incremento de la demanda y que tenemos algunas dudas sobre la factibilidad de
poder dar una respuesta acorde a la misma; pensamos que aún no estamos en la
cresta de la ola; que aún no llegó el pico, y ahí surgen algunas preguntas: ¿estamos preparados todos los que
intervenimos para recibir tamaña demanda?, ¿cómo posicionarnos para trabajar con una
población donde la pobreza, exclusión y la marginalidad inciden de una forma a veces
brutal?; ¿estamos en condiciones de trabajar con la familia, cuando la hay, en sus
distintas formas?; ¿hasta dónde estamos dispuestos a poner el cuerpo para llegar al
otro?
En mi opinión, y tratando de responder a los
interrogantes, pienso que todos los que trabajamos en la temática de la Discapacidad nos
tenemos que poner ineludiblemente al lado de la gente: acompañarlos, ayudarlos,
asesorarlos con las palabras más sencillas posibles. También estimo necesario, repensar
nuestro rol como profesionales en lo que respecta a los escalones que a veces nos solemos
subir. Muchos de los familiares de los discapacitados que cotidianamente asesoramos se
aterran solamente con escuchar que tienen que escribir una simple nota como parte del
trámite de ingreso. Casi todos tienen un transcurrir de muchos años de trámites,
evaluaciones, aciertos, rechazos, etc. Creo que es bueno como ejemplo, porque a mi
criterio, ese es el momento donde debemos intervenir, contener, escuchar y siempre
acompañar.
Desde mi visión es necesario hacer un apuntalamiento, acompañamiento y seguimiento de
cada uno de los casos. Estar al lado de los beneficiarios y sus familias, también de las
instituciones, y esto lejos de adoptar una actitud policial pero sí para tratar de
optimizar la atención.
Podríamos ubicarnos en la Escuela Pichoniana que
sostiene que en algunos casos el enfermo se constituye en el portavoz de la
problemática familiar, y yo adhiero a esa línea de pensamiento, por eso trato de poner
énfasis en la atención también de la familia que en definitiva es la que va a sostener
o no el tratamiento. Uds. como yo podemos dar cuenta de ello. Ante tal situación nos
queda redoblar los esfuerzos en la atención del discapacitado y también de su familia.
Aprovechar jornadas cursos, jornadas, perfeccionarse aprender para mejorar y mejorarnos.
Para finalizar, recuerdo alguna entrevista, donde el
hecho de poner el oído, empatía, o como queramos llamarlo es lo que el
discapacitado y su familia necesitan de nosotros, ahí es donde se nos abre un campo
formidable y donde comienzan a aparecer datos precisos y preciosos para
un mejor desempeño profesional.